Quiénes Somos

Misión

La Parroquia de la Merced, como María, está llamada a ser un lugar de comunión con Dios y entre los hombres. Para ello quiere ser comunidad que celebra, vive y anuncia la fe. Una comunidad abierta, receptiva y solidaria. Un lugar de iniciación, formación cristiana y espiritualidad eucarística y misionera.

 


Visión y Valores

Apertura

Creemos en una Iglesia abierta. El mismo Jesús nos pide salir e invitar a todos los hombres a la fiesta del Reino: "salgan a los cruces de los caminos" (Mateo 22,9). El papa Francisco dice que todos debemos salir de la propia comodidad y atrevernos a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio (Evangelii Gaudium 259). "La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan." (Evangelii Gaudium 20).

 

Por eso deseamos abrirnos a quienes no creen y a los que no se sienten cerca de la comunidad mediante gestos misioneros en línea con la pastoral urbana.  

 

Queremos, además, convocar a todos a participar creando espacios de crecimiento en la fe para todas las etapas de la vida, integrando a toda la familia.

 

Espiritualidad

La Iglesia vive del Espíritu, su vida está incesantemente alentada por él. Vida espiritual es vida en el Espíritu. La espiritualidad de La Merced se manifiesta especialmente en la Adoración Permanente a Jesús Sacramentado. Reconocemos a la Eucaristía como fuente y cumbre de nuestra vida de fe. Deseamos celebrar festivamente la Misa y perseverar en la Adoración. Queremos hacer llegar a todos la Misericordia Divina, alentando la recepción de la gracia en el sacramento de la reconciliación. Promovemos la oración en los pequeños grupos que se reúnen en la parroquia y también en las familias. Proponemos diversas formas de retiros espirituales para las distintas etapas de la vida. Deseamos hacer amar a la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de la Merced, encontrando en ella el primer modelo y estímulo en nuestro camino de santidad.

 

Solidaridad

Queremos amar a Jesús en todos los hombres sufrientes, en especial en los niños más pobres y sus familias. Asumimos el compromiso comunitario con la solidaridad, fomentando el voluntariado en Cáritas y el Apoyo Escolar para atender especialmente a las familias con sus hijos. También queremos proteger a los niños por nacer y a sus madres, a los niños en edad escolar, a los ancianos y a los enfermos. Intentamos dar respuestas evangélicas a los vecinos frente a la creciente inseguridad en nuestro barrio.

 

Adolescentes y Jóvenes

Los adolescentes y jóvenes son cada vez más activos en nuestra comunidad. Deseamos brindarles oportunidades personales y grupales para encontrarse con Jesús Vivo, crecer en la vida de oración según sus edades, hacer experiencias de servicio solidarios, misionar aprendiendo a vivir y compartir el Evangelio con los más alejados, ayudándolos a perseverar en la fe entre la primera comunión y la confirmación, consolidando la experiencia de la preparación a la confirmación y el compromiso cristiano después de ésta.

 

Formación

El crecimiento en la fe se alimenta mediante una sólida formación que ayude a los fieles a vivir el evangelio en su vida cotidiana. Teniendo en cuenta la complejidad de la realidad en la que vivimos inmersos, nos proponemos brindar espacios de formación en la fe atendiendo a las distintas etapas de la vida y a las situaciones sociales en la que se encuentran los laicos, renovando la catequesis sacramental desde el bautismo hasta el sacramento del matrimonio.